Doctor José Emilio HernándezDoctor José Emilio Hernández
  • El centro ha mantenido en los últimos meses un tiempo de espera medio de 17,3 días para este procedimiento, muy por debajo de la media nacional de 128 días, gracias a una gestión eficiente, una planificación quirúrgica optimizada y un equipo altamente coordinado
  • A través de la escuela de pacientes con HBP se ofrece información previa sobre el proceso quirúrgico, la anestesia y los cuidados postoperatorios, lo que refuerza la confianza y seguridad, y facilita la recuperación

La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una patología frecuente en varones a partir de los 45-50 años. Se caracteriza por un aumento en el tamaño de la glándula prostática, lo que puede dificultar el vaciado de la vejiga y provocar complicaciones como la retención urinaria, infecciones recurrentes o, en casos avanzados, insuficiencia renal. Esto afecta significativamente a la calidad de vida de los pacientes, ya que muchos deben llevar una sonda urinaria durante meses hasta que se les puede intervenir. Reducir el tiempo de espera para la cirugía evita complicaciones y mejora su bienestar físico y emocional.

En este contexto, el Hospital Universitario General de VillalbaEste enlace se abrirá en una ventana nueva -hospital público de la Comunidad de Madrid-, ha consolidado su experiencia en el tratamiento de la HBP gracias a su modelo de gestión quirúrgica que ha permitido reducir el tiempo de espera para ser intervenido a una media de 17,3 días en los últimos meses frente a los 128 registrados a nivel nacional. "Nuestro objetivo es que cualquier paciente que entre en la lista de espera quirúrgica sea intervenido en menos de 30 días. Lo estamos consiguiendo con una planificación quirúrgica eficiente y un equipo altamente coordinado", explica el Dr. José Emilio Hernández, jefe del Servicio de Urología del hospital villalbino.

La clave de este éxito radica en una gestión eficiente de los recursos humanos y materiales, con un índice de rendimiento quirúrgico que supera el 90 por ciento de forma sistemática. "Organizamos las sesiones de manera que se puedan realizar hasta cinco intervenciones por jornada minimizando los tiempos de cambio entre pacientes y optimizando el uso del quirófano sin que se vea afectada la seguridad ni la calidad asistencial durante el proceso quirúrgico. Esto, además de reducir la lista de espera, garantiza una estancia hospitalaria más corta y una recuperación más rápida", detalla el especialista.

El impacto de este modelo de atención en la calidad de vida de los pacientes es significativo. Un tiempo de espera reducido evita que los pacientes sufran largos periodos con sonda urinaria, lo que previene infecciones y mejora su bienestar físico y emocional. "Hemos tratado a pacientes que, en otros centros, han esperado más de un año para operarse mientras dependían de una sonda. Aquí conseguimos que la espera sea mínima y que el paciente recupere su normalidad lo antes posible", subraya el Dr. Hernández.

La educación prequirúrgica como clave en la recuperación

Además, el hospital ha implementado una escuela específica para pacientes con HBP, donde se proporciona información detallada sobre el proceso quirúrgico, la anestesia utilizada y los cuidados postoperatorios. La educación del paciente antes de la intervención es clave en el éxito de la cirugía, ya que permite que comprenda cada fase del procedimiento, resuelva sus dudas y afronte la operación con mayor tranquilidad y seguridad. "En nuestra escuela de pacientes, explicamos de manera clara y accesible cómo será la valoración anestésica, el ingreso, la estancia hospitalaria y el postoperatorio inmediato. Este acompañamiento educativo reduce la ansiedad del paciente y mejora tanto su recuperación como la adherencia a las recomendaciones médicas", ha destacado el Dr. Hernández. Además, se han habilitado consultas no presenciales que facilitan el seguimiento clínico sin necesidad de que el paciente tenga que desplazarse al hospital, mejorando la accesibilidad a la atención especializada.

Con más de 1.000 intervenciones quirúrgicas desobstructivas prostáticas realizadas desde su apertura, hace algo más de una década, el Hospital Universitario General de Villalba se ha posicionado como un centro de experiencia refrendada en el tratamiento de la HBP. Su compromiso con la excelencia asistencial, la eficiencia en la gestión y la atención personalizada ofrecen una solución eficaz, rápida y segura a la patología prostática. "Nuestro modelo demuestra que es posible ofrecer una cirugía de alta calidad en plazos reducidos, asegurando el bienestar del paciente y evitando las complicaciones derivadas de una espera prolongada", concluye el Dr. Hernández.